Conductos deteriorados

Los conductos de las chimeneas, como todo en este mundo, tienen una vida limitada.

Y se limita mucho más si no se selecciona el material adecuado para cada uso.

Por ello estamos acostumbrados a ver conductos dañados o desechos por una mala elección de materiales por ignorancia o falta de profesionalidad. Y como siempre, lo barato sale caro, porque donde una instalación puede durar 25-30 años si está correctamente instalada según normativa aplicable, quede en una vida útil de 5 – 10 años teniendo que desinstalar y volver a instalar una chimenea nueva.

Los casos más evidentes son los que producen condensación de los humos, al no llevar tubería asilada cuando van por el exterior, o por la elección de aceros no adecuados a la corrosión del hollín.

Así que si quiere ahorrar, y tener la tranquilidad de que realiza una obra para toda la vida, no dude en llamarnos y pedirnos asesoramiento a verdaderos profesionales del sector y habilitados como Instaladores y Mantenedores RITE.