
Novedosa tecnología para el saneamiento de las chimeneas y conductos de humo mediante un sistema no destructivo.
Revestimiento con material inflable.
Pasos de la instalación:
La manguera, insertada por el conducto ya existente, se hincha con vapor de agua a presión para que el material se ajuste perfectamente a las paredes interiores de los conductos; aunque estos sean de formas irregulares o de superficies rugosas.
Una vez recubiertas las paredes se procede a la cristalización del producto. Este proceso tarda aproximadamente unas dos horas, transcurridas las cuales el material se endurece de modo irreversible, en un único cuerpo de hasta 72 metros.
El resultado es un conducto liso y rígido, resistente a la oxidación, ideal para caldera de condensación. Muy adecuado para sanear conductos con amianto, cemento o acero.
Excelentes resultados en el saneamiento de conductos para campanas de extracción en cocinas industriales.